Es increíble entrar después de dos años y ver que más de la mitad de las entradas publicadas y las fotos ahora ni se me cruzaría por la cabeza subirlas. Cómo se puede cambiar en dos años... aunque las raíces creo no haberlas perdido, mis aspiraciones se mantienen dentro mío, mi temperamento sigue siendo el mismo; a pesar de que muchos gustos, actitudes e ideas hayan cambiado, lógicamente por la experiencia que fui adquiriendo, hay algo que nunca se modifica, quiera o no. Hay algo que me arrastra siempre en la misma dirección, tome el camino que tome, adopte la actitud que adopte. Siento que soy empujada, en cada acción, en todo lo que me pasa, por una fuerza que no logro comprender, pero que la percibo cada vez más. Estoy en busca de algo, que no sé lo que es, pero soy dirigida de a poco hacia eso. Ya no me sorprendo de las cosas extrañas que me pasan, no le reprocho a la vida si me niega algo, porque sé que todo es aprendizaje, todo sirve en la medida en que no forcemos algo que no tiene que ser y aceptemos de la mejor forma lo que se nos presenta, no me arrepiento de las decisiones que tomo, porque por alguna razón decidí que así fuera, me dejo llevar y que sea lo que tiene que ser, sin perder mis principales convicciones.
En fin, estoy orgullosa de todo lo que aprendí en estos años en esta escuela que es la vida, espero poder seguir descubriendo nuevos horizontes y ayudar lo más que pueda a que este mundo sea mejor.
sábado, 5 de octubre de 2013
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